Por qué no se debe levantar de los brazos a los niños

Los niños son muy frágiles y tomarlos por los brazos y balancearlos puede de algún modo causarles lesiones en sus brazos. Es por ello que debemos tener en cuenta que jugar con ellos de esta forma tan inapropiada puede causarles daños a los niños.

Por qué no deberías levantar de los brazos a tu bebé

Algunos padres tienen como un hábito recurrente de levantar de los brazos a los bebés para cargarlos de la cama, del coche o del piso, levantarlos y colocarlos en la orilla o inclusive para bailar, saltar o juguetear al aeroplano.

Por supuesto, sin saberlo estos hábitos pueden traer consecuencias al igual que los juegos, al levantar a los infantes por los brazos se les puede ocasionar lesiones. Cuando estos movimientos son rudos más las proporciones del tiraje consiguen inducir una lesión de codo, que viene siendo los más habituales en los niños, o una dislocación de hombro.

En el caso de los infantes en las edades comprendidas de 8 meses a 4 años las coyunturas son muy frágiles y pueden tener el peligro de salírseles el hombro de su sitio, esto ocurre en esas edades, pero ellos mientras van creciendo los ligamentos o tendones se van fortaleciendo en gran proporción y el peligro se va aminorando.

La dislocación o separación de codo

La dislocación o separación de codo, al igual se le conoce con el nombre de codo extraído, o como también se le conoce como codo de niñera, esta lesión consiste en la separación de la unión de la cabecilla del radio, esto viene siendo el piñón que unido al hueso cubito constituye el antebrazo. Esta viene siendo una dislocación o llámese separación del codo que provoca un dolor muy fuerte que no permite que el infante pueda voltear o arquear el brazo.

Si el infante presenta mucho dolor aunado a llantos porque se le dificulta arquear el brazo debe acudir al servicio de emergencias más cercano. Y si el traumatólogo corrobora el diagnostico de dislocación de hombro debe efectuar una estrategia de doblamiento, destacando que esta maniobra nada más la puede ejecutar el traumatólogo, para llevarle la cabecilla del hueso a su lugar, es decir, unirla nuevamente a la articulación.

También existe la dislocación del hombro, que viene siendo la más habitual después de la dislocación del codo en infantes muy pequeños (hasta los 4 años). Cuando elevamos a un infante por un brazo la proporción del peso de su cuerpecito podemos provocarle que el piñón del humero se salga del seno del omoplato.

Este tipo de lesión puede ser inducida a consecuencia de un desplome, de un juego inapropiado o por levantar bruscamente al niño de un solo brazo. Hay que recordar que los niños son muy delicados y hay que tener mucha precaución y prevención con su cuerpecito.

Luego que ocurre estos tipos de accidentes como la dislocación tanto de hombro como de codo es factible que se vuelva a salir simplemente con estirar el bracito, lo mejor es tomarlo y cargarlos por debajo de los brazos con suavidad cuando queramos tener un rato de diversión con ellos.