El líquido amniótico se encarga de proteger a tu bebé

Existe una sustancia liquida llamada líquido amniótico el cual tiene un matiz amarillento y el conforma un de las partes en cuales el bebé hace vida a nivel intrauterino. El líquido amniótico es el encargado de proteger de ciertos ataques externos, y además tiene la cualidad de mantener una temperatura permanente en la parte interna del útero. También otra virtud de este líquido es que el mismo le da la facilidad al bebé de desplazarse y de incrementar su crecimiento muscular y pulmonar.

Cantidad de líquido amniótico

La cantidad de líquido amniótico se va a ir incrementando de forma paralela con el crecimiento del bebé, esto quiere decir, que la cantidad de líquido puede superar los 900 ml hasta un máximo de 1000 ml en las semanas 33era y 34ta del embarazo.

Luego comienza a disminuir de forma prolongada hasta llegar a un límite aproximado de 800 ml, cuando la mujer entra en la etapa culminante de la gestación. He aquí donde radica los malestares más frecuentes relacionados con la cantidad contenida en el vientre materno.

Abundancia o escasez de líquido amniótico

Es importante saber que la abundancia de líquido amniótico, suela causar dolores a nivel abdominal, acompañado de una sensación de ahogo y también provoca retención de líquido lo que trae como consecuencia que la embarazada se hinche. A la abundancia de líquido se le conoce como poli hidramnios.

Ahora bien, también es vital saber que una cantidad escaza de líquido amniótico evidentemente va a causar daños al bebé y además va a originar ciertos inconvenientes a la hora del nacimiento, porque una mujer que rompa fuente con escaso líquido amniótico le puede causar al bebé una contaminación intrauterina. Al poco líquido amniótico se le conoce como oligohidramnios.

A qué se debe la demasía o desperfecto de líquido amniótico

La abundancia de líquido amniótico frecuentemente viene de los embarazos de forma múltiple, o de complicaciones médicas como el azúcar en la sangre la cual se da cuando la mujer está embarazada, también es pertinente incluir los desperfectos de carácter congénito con las que viene el bebé, entre las cuales tenemos cambios cromosómicos, desperfectos en el sistema digestivo y en el sistema nervioso que suele afectar al corazón, lo que acarrea que el feto pueda deglutir de forma correcta los nutrientes adecuados para su sano crecimiento.

La poca cantidad de líquido amniótico se da cuando la embarazada ha superado las semanas respectivas al parto y entra en la etapa del retraso. También se origina en casos clínicos en donde la embarazada sufra de tensión alta, disrupciones a nivel de la placenta, rompimiento de la membrana protectora o de los posibles desperfectos que tenga el bebé.

La insuficiencia de líquido suele aparecer cuando la mujer ya ha salido de cuentas y el parto se retrasa, si la madre tiene hipertensión, en caso de disfunción placentaria o rotura de membranas, y en algunos casos de anomalías fetales.

Pasos para tratar la abundancia de líquido amniótico

  • Al momento de que el galeno detecte la abundancia de líquido amniótico lo más probable es que indique un tratamiento específico para lidiar con los síntomas de este padecimiento.
  • En ocasiones el galeno puede recomendar que se realice un examen médico llamado amniocentesis con el propósito de minimizar el contenido líquido amniótico para garantizar un mejor estado de salud global de la futura madre.