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Como responde el bebé a las caricias de tu pancita

Estudios e investigaciones han revelado que los bebés dentro de la barriga de la mamá, son capaces de oír lo que sucede en el exterior, sentir lo que sienten sus madres e incluso saborear.

Últimamente ha salido un nuevo estudio donde se pusieron a prueba a veintitrés mujeres con embarazos entre los veintiún y treinta y cuatro semanas de gestación. Este estudio fue realizado por la universidad de Dundee, situada en el Reino Unido.

Tu bebé responde a las caricias.

A las madres se les solicitó estimular a su bebé al acariciar o frotar suavemente su vientre y hablar, algunas debían quedarse sin hacer nada más que con los brazos a sus costados, los resultados fueron estos:

mama embarazo

  • Hacen movimientos diferentes con la boca.
  • Los de mayor edad tocaban su rostro o movían sus manos.
  • Los de menor edad respondían a los estímulos de forma más temprana de lo que se esperaba.
  • Los mayores respondían todavía aún más.
  • Sus respuestas eran mayores cuando se involucra el tacto.

El acariciar o tocarse la panza es un impulso inevitable, toda madre quiere poder sentir a su bebé y pocas saben lo que les ocasiona el hacerlo. Ellos responden a los estímulos que les invocas, el cantarle, tocarle una canción o hablarle les ayuda a familiarizarse con su voz, dándoles seguridad y manteniéndola incluso después del nacimiento.

Tu pancita es el mejor medio de comunicación con tu bebé.

A medida que los bebés se van formando durante su gestación, adquieren habilidades, sensaciones y emociones.

mujer embarazada

Desarrollan sentidos y gracias a ello, pueden reaccionar a los estímulos externos. Unos de los ejemplos son: La temperatura, las voces, los ruidos, el tacto, los sonidos, etc. También pueden reaccionar frente a las emociones propias de la mamá, ya sean: felicidad, estrés, tristeza o depresión, algo que maneja diariamente.

Investigaciones y estudios revelan que el entorno en donde la madre se desenvuelve durante los nueve meses de gestación son vitales para el avance emocional y social del futuro bebé.

Está científicamente demostrado que, a las 12 semanas de gestación, el feto está conectado con las emociones de su mamá. Lo que ella siente y transmite a su hijo será determinante en la infancia, la adolescencia y la adultez del pequeño”, afirma Clara Sandoval, pediatra bioenergética.

No hay estimulo más grande que la comunicación, el amor y la aceptación que una madre le pueda brindar a su pequeño durante el período de embarazo. Por ello es bueno hablarle, cantarle, acariciar la panza, ponerle música relajante, mantenerse en paz lo más que se pueda, aun cuando nos encontramos con situaciones que quizás puedan sacarnos de nuestros cabales.

Evita malos momentos.

Hay que evitar lo más que se puedan los enojos, el estrés, las discusiones y mantener una buena comunicación con tu pareja, que ambos estén juntos en esto y dejarle participar durante todo este proceso, ayuda a aumentar el vínculo entre padre e hijo o hija, al igual que el desarrollo cerebral y el comportamiento social del bebé.

Hay que recordar que el embarazo debe ser una de las etapas más bonitas, donde aprendes a vincularte con tu bebé y crear un lazo indestructible, quiérelo y amalo, cuídalo y verás que todo esto dará frutos en un futuro al ver a tu infante crecer, y convertirse en todo lo que quieres que sea.

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