¿Puede un niño ser malo por naturaleza?

Muchas veces nosotros los adultos tenemos mucho que ver en el comportamiento de un niño, ya este sea bueno o malo. En ocasiones, hablamos lo mayores de una manera irresponsable sobre un niño sin saber realmente cuales son los motivos o las causas que conllevan a que un niño se comporte mal.

Y este comportamiento te lleva a preguntarte ¿si un chico tan pequeño puede llegar a ser tan malo?, si será de nacimiento o es una actitud para llamar la atención de sus padres.

Puede un niño ser malo por naturaleza, pues este es un punto considerablemente complejo, tanto que algunos estudiosos que investigan las complejidades del hombre se ha dedicado a escudriñar a los niños que presentan algunos cuadros de maldad o mal comportamiento.



¿Cómo entender si un niño es bueno o malo? Una de las cosas más relevantes e importante es la educación que ha recibido este de su entorno familiar, ya que esto definirá al niño e influenciara en lo bueno y lo malo.

La maldad es innata o conducida

Realmente puede existir la probabilidad de una combinación de ambas, ya sea porque es genética o ha sido conducida desde el momento de su nacimiento. Pero como comentan muchos maestros la primera educación viene de casa, pues esta definirá que es lo que el niño a aprendido durante toda su infancia.

Además, comparando como ha sido todo su progreso natural y sus experiencias cognitivas estos darán los resultados si existe o no una conducta reprochable.

Cabe destacar que cuando el infante emprende a dar sus primeros pasos, también empieza a desenvolverse lingüísticamente, por lo cual lo hace sentir independiente y muy poderoso. En este caso se podría evidenciar alguna conducta agresiva por parte del niño.

Pero, muchos se preguntan si estas conductas existen porque lo trae de nacimiento, y sencillamente la contestación para esto es no, solo trata de un niño que se encuentra en pleno desarrollo por lo cual siempre se observaran ciertos cambios en su conducta.

Qué hacer ante una conducta agresiva

Ante que nada debemos tener mucho cuidado de lo que hablamos delante del niño, ya que estos son unos receptores y analizan las palabras que utilizamos y aún más si se trata de ellos. Jamás bajo ninguna circunstancia debemos de decirles que son malos, si no manejarlo como una tremendura y hacerle saber que no debe de hacerla y si persiste pues eso traerá consecuencias.

Por ejemplo, si el niño está cometiendo un acto agresivo, hay que explicarle por qué no debe hacerlo y decirle que no está bien esa actitud que ha tomado ya que cuando vaya creciendo eso le traerá muchos problemas.

Es de suma importancia explicarle al niño con palabras que el entienda que los actos de violencia no llevan a nada y que no es la mejor actitud que se debe considerar, esto hay que decírselos todas las veces que sean necesaria para que el niño pueda asumir y distinga lo bueno y a la vez lo malo de este tipo de situación.