Pasar hambre durante el embarazo puede traer graves consecuencias para el bebé

Actualmente son muchas las mujeres que se preocupan por el peso que pueden adquirir durante la etapa del embarazo, a pesar de que hay espacios en la vida de todas las féminas en la que se pueden ocupar en ganar o no ganar mucho peso.

Por todo lo dicho anteriormente se les sugiere a todas las mujeres evitar pasar hambre durante la etapa del embarazo, porque si realizan esta práctica existe un alto porcentaje el cual indica que esto les va a traer graves consecuencias al bebé e inclusive a ella misma.

Es muy cierto que si la embarazada aumenta su peso de manera exagerada esto le puede ocasionar efectos contra producentes a nivel de salud a ella y a su bebé. También está la otra cara de la moneda la cual consiste en que si ella se dedica a perder peso de forma descontrolada, esto también es causal de daño tanto para el bebé como para ella.



Los 3 primeros meses

Cuando una mujer pasa hambre durante los tres primeros meses de la gestación, lo más probable es que esto le traiga como consecuencia una mala evolución a nivel cerebral , en donde el bebé podrá mostrar síntomas de problemas de retraso mental, lo cual lo puede conllevar a desarrollar una posible demencia.

Eventualmente a esto existen féminas que por condiciones netamente religiosas toman la opción de ayunar en el último término de su embarazo, lo que probablemente será un causante en la mayorías de los casos a un alumbramiento antes de tiempo, lo que a su vez va a traer como consecuencia un bebé con un peso muy por debajo de estándares normales.

El pasar hambre o alimentarse mal

Cuando una mujer pasa hambre o se alimenta mal durante el proceso de gestación aumenta el riesgo de presentar ciertas enfermedades tales como la preeclampsia, y otras patologías que tienden afectar el estado de salud de la futura madre; y esto evidentemente pone en riesgo la vida del feto .

Ahora bien, la preeclampsia se define como la presión arterial alta y la presencia de proteínas en la orina durante el embarazo. Mayormente se presume que esta patología es causa por pasar hambre o por consumir altas dosis de sal durante el embarazo.

Algunos síntomas característicos son hinchazón de los pies manos y cara, retención de líquidos, es decir la embarazada tiende a orinar poco, dolor cabeza, dificultad para ver, y a su vez también hay una presión arterial alta.

Si no se trata adecuadamente puede producir daños a nivel neurológicos en la futura madre como en su bebé, también existe la posibilidad de problemas a nivel de los riñones; y en el bebé en específico esta patología puede ser responsable de un retraso del crecimiento o disminución de la cantidad de oxigeno que llegan a sus órganos los cuales se están formando.

Por lo tanto es recomendable que toda mujer que este embarazada evite el pasar hambre, y se someta a una balanceada y a un riguroso cheque medico de forma constante para evitar enfermedades en el bebé.