La solución al Colecho pareja fabrica cama de 5,5 metros para poder dormir junto a sus hijos

Dormir con nuestros hijos representa una manera de protegerlos y abrigarlos durante la noche, además de que refuerza ese lazo de padres-hijos. Antiguamente debido a las estructuras de las casas, en las cuales solo había una habitación y los padres e hijos compartían el lugar, se llegó a inventar el colecho.

Si quieres conocer más sobre este invento y su extraordinaria evolución que ha unido a decenas de familias debes continuar leyendo.

El Colecho

El colecho o cama familiar es una práctica de los tiempos de antes, en la que los padres duermen con su hijo más pequeño, algo que actualmente es una práctica muy común en algunas partes del mundo.

Aunque para algunas personas esta práctica no les resulte del todo atractiva por cuestiones de moral, religiosas o motivos de salud, tiene algunos aspectos positivos que deberíamos de conocer como lo es la lactancia de media noche, reduce el llanto del bebe, ayuda a sincronizar los ciclos de sueños del infante y fortalece el lazo familiar.

Pero qué pasa si es más de un niño el que quiere dormir con sus padres y no hay espacio para todos ¿alguien tendrá que quedar por fuera? , esta curiosa pregunta se la hicieron los padres de cuatro pequeños que practicaban el colecho.

Una familia grande = una cama grande

Ryan y Kim decidieron unir sus vidas en matrimonios y con ellos formar una familia, por lo que hace 11 años atrás tuvieron a su primer bebe Cory y con su llegada se informaron muy bien de todos los beneficios y contras que les ofrecía practicar colecho, por lo que decidieron implementarlo en su rutina para poder compartir más con él durante la noche.

Estaban encantados con el pequeño y todo lo que habían logrado y luego de dos años decidieron tener a un segundo bebé con el cual implementaron de nuevo la práctica del colecho, todo iba muy bien pues la cama aún les resultaba cómoda para los cuatros.

Pero de pronto todo cambio cuando nacieron Maya y Jack, entonces notaron que ya no había espacio para todos y no iban a dejar a nadie por fuera de su cama, era dormir todos o buscar una forma de arreglar todo el asunto.

Luego de pensar en muchos métodos y visitar tiendas, llegaron a una loca idea de construir una cama muy grande de 5.5 metros para que todos pudieran dormir juntos de nuevo cómodamente y sin molestar al de al lado.

Ellos confiesan que a pesar de que los niños aun comparten la cama con ellos, no les ha traído problema alguno en su vida como pareja y aunque el mayor ya les ha pedido una habitación para el solo durante las noches duerme con ellos.

Es así como podemos notar que este tipo de práctica familiar es verdaderamente sorprendente y ayuda a padres e hijos comprenderse mucho mejor pues el momento de dormir es algo sagrado para todos y contar con alguien a nuestro lado que nos proteja con da la calma y seguridad que necesitamos para conciliar el sueño profundamente