Entre más flojera tengas más inteligente eres dice la ciencia

Los estudios científicos siempre nos dejan con la boca abierta ahora nos enteramos que la persona que demuestra más flojera es más inteligente, aunque suene algo loco y descabellado al parecer existe una relación entre la flojera y la inteligencia, sin duda alguna a muchas personas les va interesar leer esta investigación en donde se darán cuanta que tan inteligentes son.

Aunque normalmente las personas flojas son mal vistas en la sociedad, porque en caso contrario a lo que la ciencia demuestra para muchos es sinónimo de personas vagas, pero ahora la ciencia nos dice que las personas flojas pueden ser mucho más inteligentes de lo que piensa la mayoría de las personas.

De acuerdo a recientes estudios que fueron realizados en Florida Gulf Coast University en Estados Unidos donde en cuyo estudio implementaron un test a personas activas y otras pasivas, y además le colocaron un dispositivo que registraban sus movimientos y las actividades que realizaban al día, ser flojo es indicativo de inteligencia, afirman estos estudios científicos. Así que a ser más inteligentes no se diga más.



El resultado concluyo que las personas más activas necesitan de estar en movimiento continuo para ejercitar su mente y ser más proactivos.

En cambio a las personas pasivas ellos necesitan de la calma y la estabilidad de un lugar cómodo para desarrollar su coeficiente intelectual. Así que la cantidad de actividad que una persona realice no tiene nada que ver con la capacidad de inteligencia y su desarrollo ya que el proceso que cada tipo de persona necesita para desarrollarla puede depender de su entorno.

¿Pero que es la flojera?: Puede definirse como un estado que puede ser eventual, agudo o crónico inclusive. En el cuál la persona se siente cansada con poco o ningún interés de hacer algo para si misma y menos productivo.

Es normal que a veces nos levantemos con la llamada pereza o con ganas de pasar el día acostado y no ir al trabajo, y necesitar un tiempo en casa es una flojera eventual que experimenta todas las personas. La flojera aguda suele presentarse más frecuente cada día, la flojera crónica ya se vuelve un estado estacional en casos más severos.

¿Y a qué se debe?Ya explicado los puntos anteriores existen ciertos límites cuando ya no es normal y sano, en el caso de la aguda y crónica estos dos clases son aquellas que pierdes tanto interés de hacer alguna actividad que te la pasas todo el día sin hacer nada.

Afectando tu vida en todos los ámbitos la causa de llegar a tener tanta flojera podría a veces no ser un indicativo de inteligencia como apunta la ciencia, una de las posibles causas son:

Consumo de medicamentos que induzcan al sueño como uno de los efectos del fármaco. Depresión te lleva al desinterés y pierdes la voluntad de hacer cosas por ti mismo. Trastornos hormonales. Alguna enfermedad puede propiciar mucho cansancio y decaimiento.

Llegando a una conclusión: Cómo podemos ver y darnos cuenta, aunque la flojera es algo que muchas personas tienden a ver o criticar claramente como algo muy negativo, su constante aparición no es algo que las personas deban temer o necesariamente reprocharle a otros cuando no se encuentran en el ánimo de hacer alguna actividad.

Aunque esto no significa que debas rendirte a ella y no volver a hacer nada otra vez cuando te sientas de esta manera. Solo es un recordatorio que todos llevamos nuestra inteligencia de diferentes formas y maneras y este pequeño y curioso síntoma no hace que uno sea menos que nadie.

También existen más estudios que han sido realizados por otras distintas universidades, en los cuales también aseguran que el dormir hasta tarde y levantarse de misma manera tarde esto hace que las personas sean mucho más productivas e inteligentes en sus deberes día a día.

Lo que hay que tener en cuenta y es muy importante en este caso que siempre debe existir un equilibrio como todo en la vida, y aunque estos estudios nos muestra que existe una relación entre la flojera y la inteligencia de las personas, tampoco vamos a estar de flojos todo el día, ya que todo en exceso puede ser contraproducente y en vez de ayudarnos nos estaría perjudicando física y mentalmente.